martes, 4 de junio de 2013

VIOLENCIA ESCOLAR

                                                                             

 CONCEPTO:

La violencia es hoy un componente cotidiano en nuestras vidas. Es una manifestación que ocurre en todos los niveles sociales, económicos y culturales. Esta se ha puesto de manifiesto también en las instituciones. Dicha violencia fue ocultada, negada y silenciada durante muchos años por educadores y autoridades, pero evitar y suprimir esos actos violentos no ha hecho más que empeorarlos.
Debemos enfrentarnos a esta problemática que aumenta día a día.
Enfrentarlos significa reconocerla, analizarla y actuar sobre ella, esta es una manera de trabajar en prevención.
El problema debe ser tomado sin dramatismo, pero con firmeza y en toda su magnitud. Debemos evitar el miedo y la angustia que la violencia produce para no caer en la impotencia y actuar desde una postura reflexiva que nos permita encarar abordajes acordes a su complejidad.
Pensar en la violencia en la escuela obliga a definir sus causas, límites y direcciones. Alcira Orsini, coordinadora general de Orientación y Salud Escolar y del Programa por la No Violencia en la Escuelas de la Ciudad de Buenos Aires, caracterizó a la violencia en la escuela a partir de una investigación realizada en el ámbito del CONICET, donde se definen como violentas las "situaciones, hechos o personas que expresan conductas consideradas como impertinencias , manifestaciones de burlas lenguaje obsceno, violación marcada de los códigos de vestimenta, peleas serias entre personas o grupos, actos de vandalismo que impliquen destrucción o daño de elementos de la institución y robos".
EL CONFLICTO:

Los conflictos no deben suprimirse ni negarse ya que de esta forma pueden volverse destructivos y deben ser enfrentados en forma constructiva.
Para resolver constructivamente un conflicto es preciso establecer un contexto cooperativo y éste supone:

Interdependencia positiva.
Trabajo en grupo
La meta debe ser en grupo.
Enseñar a negociar para resolver un problema.
Comprender que al estar en un acuerdo o en desacuerdo con las ideas del otro no implica rechazo a su persona.
Aprender a especificar sus deseos, sentimientos y necesidades.
Exponer sus propias razones y escuchar al otro.
Aprender a no juzgar a los otros.


CARACTERIZACIÓN DE LA VIOLENCIA ESCOLAR:
 La violencia escolar es una violencia particularmente específica por los siguientes aspectos:
El espacio de la victimización es la propia escuela, el lugar donde se desarrolla el proceso educativo.
Los participantes de la violencia, en numerosos casos son los alumnos , esto constituye una línea endeble entre los autores de los hechos de violencia y las víctimas.
El personal docente se muestra vulnerable por no poder controlar la violencia en la institución escolar esto conduce a una permisibilidad y agravamiento de los comportamientos violentos.
La importancia del rol y la función social del maestro no es suficientemente valorada, comprendida y apoyada en nuestra sociedad.
Tanto la sociedad en su conjunto como el ámbito escolar han abandonado una educación cimentada en los principios básicos de los derechos humanos , el respeto , la igualdad y la paz.
Carencia de compromiso hacia la institución escolar.
Infraestructura edilicia escolar deteriorada y sin mantenimiento constituye un símbolo de desorganización y violencia escolar.
TIPOS DE VIOLENCIA ESCOLAR  

VIOLENCIA ESCOLAR


  1. VIOLENCIA DE LOS ALUMNOS:
 En la escuela, la conducta agresiva parece estar relacionada con las variables afectivas y de relación familiar, como puedan ser el rechazo de los padres, el castigo agresivo y la carencia de identificación con los padres. Algunas víctimas crecen en la convicción de que el empleo de la agresividad es el mejor camino para conseguir lo que quieren. El haber sido víctima en la infancia propicia que de adulto se victimice a otros.
En los procesos de interacción en el aula debemos tener en cuenta los factores motivacionales, el autoconcepto académico, el ánimo con que se afronta la tarea y los factores afectivos. Cuando un individuo se incorpora a un grupo social se dan dos tendencias: el deseo de dominio y el de afiliación. El fenómeno de agresión entre iguales podría deberse a la desintegración que sufre el niño cuando ingresa por primera vez en el medio escolar. Su mundo, el familiar, queda relegado y aparece su deseo de ser y hacer acrecentado por la novedad y el ambiente. Pero su deseo y actividad se encuentran con los de otros y provocan un conflicto que se resolverá en función de su temperamento e historia personal. Así, optará por esforzarse en prevalecer sobre el otro, se someterá a él, o bien se aislará. De cualquier manera, le permitirá encontrar a aquel o aquellos que lo acepten y descubrirá el placer de pertenencia.

Una forma de disminuir los daños que la violencia puede causar sería:

Mayor presencia del personal docente y un trabajo con los alumnos respecto de los objetivos que tienden a cuidar y respetar su propio ámbito escolar.
Estimularlos a colaborar, integrarse y actuar cooperativamente mediante talleres de reflexión y de intercambio como así también la puesta en marcha de jornadas voluntarias de trabajo tendientes a mejorar y embellecer las instalaciones.
Incluir a la comunidad, para que se sienta identificada con la tarea escolar.

Se podrán proyectar películas y videos invitando a los distintos sectores de la sociedad, repartir folletos, organizar charlas y debates.
 

                     2.  VIOLENCIA DE LOS ALUMNOS DIRIGIDA ALOS ALUMNOS


Hurtos y robo de objetos: en todos los niveles económicos y sociales.
Lesiones: desde golpes y empujones , hasta la utilización de armas de fuego.
Ataque sexuales: pueden producirse en zonas de baños u otros lugares
Homicidios: la portación de armas de fuego ha provocado homicidios en ámbitos educativos.
Suicidios: la escuela está en condiciones de advertir estados depresivos de sus alumnos, ayudando así a impedir conductas auto destructivas que pudieran terminar en suicidios.
                   3.  VIOLENCIA DE LOS ALUMNOS HACIA EL PERSONAL DOCENTE
Este tipo de violencia, comprende distintas modalidades del conflicto con la autoridad educativa.
La influencia de una familia violenta en un contexto de violencia, provoca consecuencias gravísimas.
                   4. VIOLENCIA DEL PERSONAL DOCENTE
Comprende tanto a autoridades, profesores , preceptores, como personal administrativo y de mantenimiento, que trabaja en el ámbito educativo.
Esta violencia puede adquirir diferentes manifestaciones:
Física: Ha disminuido, notablemente en las últimas décadas, sin embargo se registran algunos casos aislados.
Emocional: Consiste en humillaciones, violencia verbal, etiquetamiento de los alumnos como problemáticos.
Expulsiones de alumnos de ámbitos educativos. La expulsión es una actitud violenta que pone de manifiesto la impotencia institucional.
Relaciones confusas: Casos de relaciones impropias hacia los alumnos, cartas pasionales, caricias, abusos...
Violencia del personal hacia los padres: Lamentablemente los padres son citados por los docentes y autoridades escolares para transmitir los aspectos negativos del alumno creando, muchas veces un círculo de incomunicación.
Violencia entre el personal docente: La violencia entre docentes en un espacio educativo es una de las situaciones más delicadas y graves por los modelos que significan estos comportamientos para los alumnos .
IMPORTANCIA DE LA ESCUELA:

Los docentes deben fomentar el intercambio y debate crítico sobre el tema expuesto. Es muy importante enfatizar en la prevención y detención. La escuela como institución tiene la obligación de formar. Desde sus distintos roles corresponderá poner límites firmes sin caer en el autoritarismo como así también ofrecer la posibilidad de que cada uno conozca y defienda sus derechos y debe ofrecer las alternativas para adquirir una capacidad crítica frente a los mensajes que emite la pantalla, se deben instaurar espacios y procesos que permitan abordar las respuestas con una responsabilidad conjunta de los distintos sectores :En la escuela, la conducta agresiva parece estar relacionada con las variables afectivas y de relación familiar
Equipos de orientación escolar.
Equipos de apoyo institucional.

Equipos de supervisión y de conducción de todos los niveles .
Responsables de las acciones de capacitación de la jurisdicción.
Programas dependientes de la Secretaría de Educación.
Organizaciones gubernamentales de Justicia, del Ministerio Público y del Menor y la familia.
Organizaciones no gubernamentales
PREVENCIÓN:
 Arbitrar las medidas para dentro de cada colegio puedan encontrarse los medios que generan el diálogo entre directores, maestros, estudiantes y sus padres.
Debe haber una normativa dentro de la institución porque el desorden promueve a la violencia ,esta medida debe ser clara y bien explicada para que genere adhesión de todos.
El personal docente, necesita conocer las modalidades de la violencia, áreas de mayor violencia: recreos, baños, salida de la escuela, etc.
Se deberá distinguir si la violencia que se manifiesta en el ámbito educativo o si proviene de los hogares de los alumnos.
Se deberán evaluar las dificultades, fracasos y aciertos de las medidas implementadas.

lunes, 3 de junio de 2013

¿Cómo educar en valores?

¿Qué necesitan los niños para vivir y convivir bien con los demás?

Nos preguntamos muchas veces por qué es importante y necesario que eduquemos a nuestros hijos a través de los valores. Educar a nuestros hijos para que aprendan a dar valor a algunas conductas y comportamientos les ayudará a convivir de mejor manera y a sentirse bien en el ambiente en que se encuentren.  
Valores como la amistad, la comprensión, la tolerancia, la paciencia, la solidaridad y el respeto, son esenciales para un sano desarrollo de los niños.
Un niño que conoce el límite del otro, podrá vivir una vida sana y saludable, sea en su entorno familiar o escolar. Un niño que sabe respetar a los demás, será más fácilmente respetado, y así con todo.

Transmitir valores a los hijos

Los valores son las reglas de conducta y actitudes según las cuales nos comportarnos y que están de acuerdo con aquello que consideramos correcto. Al nacer, los niños no son ni buenos ni malos. Con la ayuda de sus padres, educadores y de los que conviven con ellos, aprenderán lo que está bien y lo que está mal decir, hacer, actuar, vivir.
Pero, ¿cómo educar a los hijos en valores? Primero, conociendo cada uno de los valores. GuiaInfantil.com hizo una selección de los principales valores para que los padres hagan un repaso y luego se los enseñen en el día a día a sus hijos, y con ejemplos.
También es preciso recordaros que los niños aprenden con el ejemplo. El ejemplo que dan sus padres en su forma de relacionarse con los demás, de pedir las cosas, de compartir mesa, asiento, de cooperar, de ayudar a los demás, de defender, de reclamar, de tolerar y aceptar. Si los padres no tienen paciencia con su hijo, ¿qué creen que el niño va a aprender? La responsabilidad que tienen los padres en la transmisión de los valores a sus hijos es crucial.


“LA DIGNIDAD DE SER MAESTRO”

Aquellos que llevan la digna labor de enseñar 
son los maestros. Ellos construyen, moldean, cimientan, siembran y conducen los conocimientos fundamentales para el futuro de los niños y adolescentes.
Ser maestro no es nada más cubrir un horario de trabajo, ni cumplir con los contenidos del programa escolar. Es ir más allá, ¡Formar gente provechosa y exitosa!
Ser maestro es pulir, cincelar y diseñar con paciencia y tolerancia las habilidades de cada alumno. Haciendo con ello una obra de arte universal.
La dignidad del maestro es mantener su ética profesional y responsable en bienestar de su propia actitud personal y educativa.
La dignidad del maestro se cultiva, se abona, se alimenta, se enriquece y se valora, con sus propias acciones.
Por su gran valor, la dignidad del maestro se fomenta día a día con el ejemplo innegable.
La dignidad del maestro es un regalo para la sociedad, es un estímulo para las familias, es una bendición para los alumnos ¡Es un triunfo para sí mismo!.
Maestro, Maestra:¡Cuida esa dignidad que tu propia profesión te ha heredado!
¡Sé un buen Maestro(a) ¡

Maestros que dejan Huellas.-

- Características del maestro que deja sus huellas.-

1. Es jovial, alegre, optimista, tiene buen sentido del humor.
2. Es humano, amigable, comprensivo.
3. Se interesa en sus alumnos y trata de comprenderlos.
4. Procura hacer interesante su enseñanza, despierta el deseo de trabajar, convierte su labor en un placer.
5. Es estricto con moderación, les infunde respeto a sus alumnos y los domina por convencimiento.
6. Es imparcial. No tiene preferidos, ni consentidos.
7. Es paciente, bondadoso y simpático.
8. Es justo para calificar tareas y exámenes.
9. Es franco y recto en el trato con sus alumnos.
10. Exige que el trabajo sea bien hecho en el tiempo debido.
11. Invita a trabajar, es considerado, interpreta los sentimientos del alumno.
12. Es cortés, despierta confianza.
13. Da la impresión de que sabe mucho más de lo que enseña.
14. Respeta las opiniones de los alumnos. No trata de imponer su voluntad.
15. No se siente superior, ni importante. No pretende saberlo todo.
16. Señala tareas razonables y siempre las revisa.
17. Es servicial con sus alumnos: los ayuda a resolver sus problemas personales, aunque éstos no se refieran a la escuela.
18. En fin, conoce la materia, planifica sus clases, permite las preguntas de sus alumnos y respeta sus opiniones. Confía en su capacidad para desempeñar su labor docente. No teme ignorar algo, pues siempre estará dispuesto a investigarlo. Sobre todo, Ama A su profesión y piensa siempre en superarse.

"Escuela, Cultura, y Vida"

Aspectos esenciales del maestro

Una condición fundamental del buen maestro es su compromiso con la formación humana. Formar es influir en la manera de ser y actuar de los alumnos, y es un proceso que involucra tanto la razón como la sensibilidad. La posibilidad de formar exige al maestro un proyecto de vida consecuente con los principios que orientan su labor educativa.
Es también una labor esencial del buen maestro tender puentes que comuniquen los alumnos con diversos dominios del conocimiento; señalar horizontes inagotables de saber; descorrer cortinas que ocultan la verdadera naturaleza de los fenómenos y las cosas.
El maestro debe ser capaz de expresar y sentir ternura, estar siempre abierto y sensible a las vivencias afectivas de los alumnos; transmitir en la experiencia de enseñar el goce del conocimiento; revelar a sus discípulos la manera cómo el conocimiento embellece la vida; contagiarles de actitudes de respeto hacia sí mismos, de entusiasmo y calidez en su relación con los otros, de autoconfianza y valoración de sus posibilidades.
Debe ser una persona organizada en sus ideas, segura, y bien documentada para que su palabra comunique con claridad, convenza, tenga impacto, y movilice los alumnos hacia cambios significativos. Que maneje apropiadamente las diversas técnicas, recursos, y métodos de comunicación necesarios para hacer más atractiva y eficiente la transmisión de sus mensajes.


Presentación personal
La belleza es vitalidad, es una fuerza interior que se irradia a través de todo el cuerpo: gestos, movimientos, miradas, posturas, atuendos, silencios, expresiones.
La apariencia corporal es el reflejo de nuestro estado interior. Si poseemos paz y armonía espiritual nuestras expresiones, posturas, y movimientos lucirán más esbeltos, espontáneos y coordinados.
El maestro tiene que mirarse a sí mismo, descubrir que reflejan sus expresiones corporales, percatarse de la fuerza comunicativa que tiene y proyecta su cuerpo. El rasgo más hermoso que puede acompañar la presentación del maestro es una actitud que revele nítidamente alegría, sensibilidad, compromiso, esfuerzo, deseo de superación, convicción moral, y honradez intelectual.    
Lenguaje y conocimiento
Además de la comunicación, otra función esencial del lenguaje es la representación. La concepción del mundo que poseen los pueblos está plasmada en su sistema lingüístico. El lenguaje permite tanto la génesis del pensamiento como su expresión. El repertorio lingüístico que conocemos y manejamos sirve de vehículo a una forma particular de pensar. Las ideas y conceptos de las ciencias se configuran por medio del lenguaje. Según Schaff "Aprendemos las ideas a través de las palabras". El lenguaje no sólo permite nombrar la realidad que conocemos sino explorar lo desconocido.
El lenguaje del maestro, que constituye el medio fundamental de interacción en el proceso educativo, no es neutral. Indica a los alumnos un punto de vista sobre el mundo al que hace referencia y sobre la actitud para pensar acerca de él. Por ejemplo, cuando un docente enseña en clase un fenómeno natural, un concepto histórico, o un problema matemático, no sólo está transmitiendo información y datos objetivos sino que también expresa valoraciones, preferencias, y visiones de orden subjetivo.
A pesar de que los medios de comunicación tienden a generalizar ciertos patrones verbales, no todos los niños manejan los mismos formatos de habla. En los estratos sociales de clase media y alta los alumnos exhiben una capacidad de verbalizar mayor que los de sectores marginales. Algunos niños no disponen de los recursos lingüísticos adecuados para expresar sus sentimientos e ideas más allá del entorno inmediato. Muchas veces el fracaso escolar obedece a estas limitaciones lingüísticas que impiden al alumno referir, describir, o nombrar los conocimientos y objetos de aprendizaje en los términos que espera el maestro y que la cultura escolar valida. 
Afectividad y aprendizaje
La escuela suele disociar el aprendizaje de los sentimientos, relegando así el mundo afectivo de la experiencia intelectual. En consecuencia las personas actúan regidas primordialmente por sus razonamientos lógicos sin considerar las implicaciones humanas de sus actuaciones, sin sentir el conocimiento. Tampoco se mezcla el aprendizaje con la alegría, la motivación, el entusiasmo, el deseo, y las distintas sensaciones corporales. Es indispensable recuperar una actitud amorosa en la cotidianeidad educativa. El amor nutre la preocupación constante y sincera por el mejoramiento del otro.
Una atmósfera cálida y humana es siempre garantía de un aprendizaje mejor y más significativo. Adicionalmente a los logros académicos un ambiente así desarrolla otras actitudes esenciales para un buen desarrollo personal tales como: confianza en sí mismo; capacidad de escucha; aumento de la creatividad; disfrute de la compañía de los demás; capacidad de dar y recibir ternura; capacidad de expresar con espontaneidad distintos sentimientos.
La afectividad es un elemento presente y fundamental en todos los eventos de interacción escolar. En la construcción de una nueva escuela más vinculada con la vida, el conocimiento y el afecto tienen que estar estrechamente relacionados. Si un maestro no revela un interés profundo y sincero en las disciplinas que enseña difícilmente hará significativa y motivante para los alumnos la experiencia de aprender. La tarea de enseñar debe irradiar alegría, verdad, y convicción para que induzca aprendizajes jubilosos y comprometidos.    
Enseñanza y comunicación oral
Decir no es enseñar. La verdadera pedagogía se funda en una comunicación recíproca entre el maestro y el alumno. Podemos hablar con más belleza, fuerza, y convicción de lo que hemos sentido y experimentado. Sólo la palabra que tiene un claro sabor a vivencia llega al alumno y lo incita a crecer
La comunicación es deseo y necesidad de conocer. Exige interés en el otro, capacidad de escucha, apertura, disposición a percibir lo que el interlocutor siente y piensa. Comunicarse es atreverse a estar cerca, es asumir el riesgo de que el otro nos sorprenda.
La efectividad y calidad de la comunicación oral dependen de la habilidad del maestro para emplear los métodos correctos en el momento oportuno, y del gusto y propiedad con que maneja su tema de exposición.
Con su palabra el maestro exalta o degrada el espíritu de sus alumnos. Un reproche o un elogio pueden marcar el destino de un niño. El respeto, la prudencia, la ecuanimidad, la sabiduría deben iluminar siempre las expresiones verbales del docente.
El maestro debe reconocerse como sujeto que, aún inconscientemente, está comunicando. Nuestras palabras comportan más significaciones de las que queremos expresar; llevan consigo valoraciones y sentidos inconscientes.

Entornos de aprendizaje
Más que un simple dispensador de información el maestro debe ser un arquitecto de ambientes, condiciones, entornos, y situaciones donde los alumnos puedan explorar, experimentar, y construir conocimiento.
Enseñar es mostrar senderos, sugerir rutas hacia lo desconocido. Es necesario dar a los alumnos la oportunidad de transitar su propio camino y encontrar las cosas por sí mismos. Lo importante es enseñar a aprender. Heidegger anotaba que "enseñar es más difícil que aprender porque enseñar significa dejar aprender". En el aprendizaje es más importante el proceso que el resultado. El verdadero maestro no es el que atiborra de información y conocimientos a sus discípulos, sino el que alimenta en ellos su deseo de aprende.
La formación intelectual y profesional que reciben los maestros en las instituciones educativas formales no necesariamente satisfacen los intereses, expectativas, deseos, o sueños de los alumnos. Un maestro con sabiduría, sensibilidad, y respeto puede iluminar y alentar en sus alumnos opciones de vida y aprendizaje que les permita una auténtica realización personal. Una nueva escuela que responda a las necesidades esenciales del ser humano exige un maestro audaz e intuitivo que no sólo crea en los modelos tradicionales de desarrollo personal y social.    
Enseñar a preguntar
La misión de la escuela no es ofrecerle al alumno repertorios de respuestas, sino enseñarle a preguntar. Los más grandes desafíos a las posibilidades humanas los ofrecen precisamente las preguntas que no tienen solución fácil. Es necesario construir una pedagogía de la pregunta. El deseo de preguntar es inherente a la condición humana. El auténtico maestro no sólo muestra una permanente disposición por preguntar, sino que respeta y valora las preguntas de los alumnos.
Ni lo insólito, ni lo absurdo, ni lo irreverente, ni lo elemental de las preguntas que formulen los alumnos justifican una reacción de burla, rechazo, o desprecio por parte del docente. En muchas ocasiones este tipo de interrogantes han sido el punto de partida de grandes desarrollos en la ciencia y en el arte.
 
Las múltiples inteligencias
La investigación cognitiva actual ha demostrado que los seres humanos poseen distintos tipos de inteligencia, los cuales determinan formas y estilos diferentes de aprender, recordar, actuar, y comprender. Para abarcar adecuadamente el ámbito de la cognición humana es necesario incluir un repertorio de aptitudes más universal y amplio. Es preciso también admitir la posibilidad de que muchas de estas aptitudes, si no la mayoría, no se prestan a mediciones por medio de la expresión oral o escrita, que dependen en gran medida de una combinación de capacidades lógicas y lingüísticas.
Las teorías psicológicas sobre la inteligencia no pueden ignorar las diferencias existentes entre los contextos en que viven y se desarrollan los seres humanos. En vez de suponer que tenemos una inteligencia independiente de la cultura en que nos toca vivir, hoy muchos científicos consideran la inteligencia como el resultado de una interacción, por una parte, de ciertas inclinaciones y potencialidades, y por otra, de las oportunidades y limitaciones que caracterizan un ambiente cultural determinado (Gardner, 1994).
 
La búsqueda de la comprensión
Numerosas investigaciones han constatado que la mayoría de los alumnos carecen de un nivel adecuado de comprensión. Aunque demuestran en clase un dominio aceptable de algún tema- una ley física, un axioma matemático, un principio sociológico, un estilo literario, un ritmo musical- son incapaces de aplicarlos a un nuevo contexto. Si se alteran ligeramente las condiciones en que los evalúan, las competencias y destrezas que habían demostrado desaparecen.
La comprensión profunda de los diversos objetos de conocimiento no ha sido un objetivo prioritario de nuestra escuela. Los maestros promueven y aceptan un conocimiento ritual, y estereotipado. Se satisfacen con respuestas que son sólo un recuento verbal o escrito más o menos preciso de hechos, conceptos, o problemas que han enseñado.
Por qué los alumnos no logran comprender adecuadamente lo que se les enseña? Una razón posible es que quienes tienen la responsabilidad de la educación no han apreciado el enorme poder de las concepciones iniciales, estereotipos, y esquemas que los alumnos traen a la escuela, ni la dificultad para modificarlos o erradicarlos. No han sido capaces de ver que casi en todo estudiante hay una mente de un niño de cinco años sin ninguna escolaridad que pugna por salir y expresarse (Gardner, 1993).
 Valores
La misión fundamental de un educador es cultivar el espíritu de los alumnos, no atiborrar su cerebro de conocimientos. El discípulo debe ver en su maestro un portador de los mejores valores de la sociedad: la autenticidad, la pasión por el conocimiento, la honradez, la disciplina, la generosidad, la autocrítica, la sencillez, el patriotismo, la identidad cultural, el respeto por la naturaleza, la valoración de lo estético, el optimismo frente al futuro. Sólo si la educación logra atraer y comprometer a los mejores hombres, podrá pensarse en proyecto educativo que responda cabalmente a las necesidades y expectativas de la sociedad.
Un maestro no tiene que ser el ejemplo viviente de todas las virtudes, ni el único o mejor modelo que sigan los alumnos en todos los campos. Sí debe ser un testimonio de superación y desarrollo humano permanente. Es necesario que cada día sienta la necesidad de crecer, de elevar su condición humana.
Sólo si el maestro es capaz de exigirse siempre búsquedas más elevadas en lo cognitivo, lo sensitivo, lo estético, y lo afectivo, sintiendo que entrega en su trabajo lo mejor de sí mismo, podrá mostrar a los alumnos que hay muchos campos en los cuales sería hermoso y necesario crecer, alentando en ellos un deseo constante de lucha y superación.
 El humor
Un propósito loable del nuevo maestro es atenuar la rigidez característica de la educación formal, contribuyendo a transformarla en una experiencia más lúdica y divertida. La experiencia escolar no puede seguir siendo un tributo a la monotonía, al aburrimiento, a la memorización sin sentido. Es urgente y necesario poner en cuestión el viejo precepto según el cual "el sufrimiento es una condición para aprender". Los educadores no tienen que poner cara solemne para conseguir que los alumnos les respeten y obedezcan. El rigor científico no riñe con un tono festivo.
La seriedad ante el trabajo y la vida no implica una actitud acartonada, rígida y ceremoniosa. Creerse sabio es lo más ridículo que uno pueda imaginar. El buen sentido del humor refleja una gran capacidad crítica y agudeza de análisis. Aunque el humor suele asociarse a la frivolidad, y considerarse opuesto a la seriedad y a la formalidad, es parte de una actitud concienzuda y rigurosa.    
El silencio
No sólo la palabra es portadora de las enseñanzas de un maestro. También con su silencio puede irradiar conocimientos, valores, y actitudes. La profundidad y riqueza de un mensaje no depende de su longitud o intensidad verbal. Comunicamos incluso cuando callamos. A veces sin que nos demos cuenta el cuerpo habla por nosotros. La dinámica del cuerpo puede rebasar el poder de la palabra. Una simple mirada crea o destruye; alienta o inhibe; invita o detiene; aprueba o censura; realza o minimiza. Carlyle escribió: "El silencio es tan profundo como la eternidad. La palabra es tan superficial como el tiempo" .
 Las nuevas tecnologías
Utilizando recursos de la informática, los multimedios, y las telecomunicaciones se vienen desarrollando en diversos lugares del mundo innovadores programas educativos concebidos en torno a los mejores ideales pedagógicos y didácticos: planeación y gestión escolar descentralizadas; currículos interdisciplinarios; exigencias permanentes de capacitación y actualización docente; aprendizajes basados en proyectos; trabajo cooperativo de los alumnos; nuevos esquemas de participación de la comunidad en el trabajo escolar; docentes que estimulan, orientan, y dinamizan el aprendizaje; alumnos que participan activamente en la construcción de su conocimiento; una evaluación más comprensiva y sistemática, centrada en la capacidad de aplicar el conocimiento a la solución de problemas, y que reconoce las diferencias en el estilos y ritmo de aprendizaje de los alumnos.
Todas las áreas del currículo escolar podrían sufrir sustanciales cambios en su enseñanza y aprendizaje utilizando en ellas recursos informáticos. Más que cualquier otro invento tecnológico, el computador ha expandido las posibilidades humanas de representar, y almacenar conocimientos de todo tipo. Como lo anota Pagels (1991), la capacidad que tienen estas máquinas para manejar enormes volúmenes de datos y simular la realidad nos abre una nueva ventana para ver la naturaleza, nos permite observar la realidad desde un ángulo diferente. Es posible que comencemos a percibir el mundo y el universo en forma distinta sólo porque el computador produce conocimiento de modo diferente al de los tradicionales instrumentos como el microscopio y el telescopio.
Aprendizaje por proyectos La capacidad de interacción personal y social es considerada en la sociedad moderna una competencia fundamental para el éxito en el trabajo. En un mundo cada vez más globalizado, la habilidad para trabajar en grupo, con personas de diversas tradiciones y creencias morales, culturales, políticas, y sociales, resulta esencial. Aún poblaciones estudiantiles aisladas por limitaciones físicas, capacidades intelectuales, factores socioeconómicos, o condiciones geográficas pueden usar las telecomunicaciones para integrarse y conformar grupos de trabajo.
Los computadores ofrecen un rango amplio de herramientas para ayudar a los alumnos a trabajar cooperativamente en la producción de conocimiento. Muchos programas permiten al usuario indagar causas y efectos, manipular variables, y resolver problemas en parejas o en grupos. A través de redes de computadores un grupo de alumnos de diversos grados e instituciones pueden emprender conjuntamente ciertas tareas de aprendizaje, participar en la realización de proyectos de investigación, elaborar periódicos escolares, carteleras, boletines, u otras publicaciones.